1 millón de clics en el botón «Basura IA» de LinkedIn
LinkedIn confirma que más de un millón de usuarios han reportado contenido generado por IA. El ritmo de adopción supera todas las expectativas.
La avalancha contra el contenido sintético
La red social profesional ha cruzado un umbral simbólico, aunque no necesariamente positivo para la calidad del debate técnico. LinkedIn ha confirmado mediante publicaciones oficiales de su chief product officer, Hari Srinivasan, que más de un millón de personas han hecho clic en su botón «Seems like AI slop» (Parece basura generada por IA). Esta función, disponible desde el menú de tres puntos en cada publicación, se lanzó el 30 de julio como respuesta directa a la saturación del feed con texto artificial.
¿Para qué sirve?
El botón permite a los usuarios reportar rápidamente publicaciones que parecen haber sido creadas íntegramente por modelos de lenguaje. Al activarlo, el usuario no solo marca el contenido, sino que contribuye a entrenar los clasificadores internos de LinkedIn. La plataforma ha combinado esta herramienta de señalización ciudadana con clasificadores mejorados para identificar y etiquetar automáticamente los posts con marcas de «generado por IA». Además, esta iniciativa surge en un contexto preocupante: hace apenas pocas semanas, el detector Pangram reveló que el 41 % de las publicaciones largas en LinkedIn eran detectadas como totalmente generadas por inteligencia artificial.
El contexto de la sobreoferta
No debemos olvidar el detonante. El aumento masivo de «spam» corporativo y consejos genéricos han llevado a que investigadores y medios como 404 Media alertaran sobre la degradación de la red. LinkedIn eliminó simultáneamente ciertas funcionalidades que facilitaban la autopromoción agresiva, intentando recortar las ramas que alimentaban esta hinchazón. Sin embargo, el contador de un millón de clics sugiere que el problema es más persistente y está más arraigado de lo que las medidas de moderación rápida podrían sanar en un mes.
💡 Opinión iaPasión
Para el desarrollador o el profesional serio, LinkedIn se está convirtiendo en un desafío de navegación. Un millón de reportes en tiempo récord indica que la «economía de la atención» ha mutado hacia la economía de la automatización indiscriminada. La IA no es el problema en sí, pero usarla como una caja de herramientas para generar microblogging vacío sí lo es. Esta herramienta de LinkedIn es un band-aid en una herida abierta: permite ocultar un poco la grasa, pero no detiene la generación. Como usuarios expertos, nuestra única defensa real es curar nuestro propio feed con disciplina quirúrgica, dejando de seguir a quienes obvia el clic en «interesar» por el botón de copiar y pegar generativo. La señal está clara: la comunidad reclama autenticidad o, al menos, relevancia.